En México se alcanzará una generación de 410,000 megawatts-hora en 2030, lo que significa un incremento de 15.8% en comparación con 2026. La generación aumentará 16.4% en el sexenio, en contraste con el aumento de 11.7% que tuvo durante la administración anterior. Este flujo se conseguirá gracias a la adición de 32,475 megawatts (MW), para llegar a 126,475 MW instalados, un aumento de 34%. De la nueva capacidad, 68.9% será energía renovable al añadirse 22,376 MW mediante tecnología fotovoltaica, eólica, geotérmica y biomasa, principalmente. Con recursos propios de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), se espera que se instalen 11,896 MW nuevos, que son el 36.6% de la nueva capacidad. De la nueva capacidad total, 6,750 MW se espera que serán instalados únicamente por terceros, con lo que la quinta parte de las expectativas del gobierno de nueva generación corresponderá únicamente a inversión privada. El plan del gobierno es añadir 42.6% o 13,830 MW nuevos mediante el esquema mixto de asociación de terceros con CFE, que implica una participación por ley de los privados de 46% en los proyectos. Del sector privado se espera capacidad adicional por 13,111 MW nuevos y en propiedad de la CFE la capacidad nueva a instalarse corresponde a 19,364 MW nuevos. De esta forma, 40% de la nueva capacidad correspondería a privados y el resto a la estatal eléctrica. Las inversiones necesarias para la nueva capacidad ascienden a 739,000 millones de pesos, con lo que por parte del sector privado se estarían contemplando inversiones de por lo menos 153,712 millones de pesos al sumarse los proyectos que se realizarán fuera del gobierno, y que llegarán a 295,600 millones de dólares si se contempla la participación de privados en el esquema mixto. La directora general de la CFE presentó dos proyectos estratégicos para la transición energética. El primero es el Sistema Oasis, que se desarrollará en Mulegé, Baja California Sur, y combinará energía solar, almacenamiento en baterías e hidrógeno verde. La central contará con una capacidad fotovoltaica de 72 MW y un sistema de almacenamiento de 20 MW. El proyecto permitirá abastecer el equivalente al consumo de alrededor de 40,000 hogares, reducir el uso de combustibles fósiles y evitar más de 94,000 toneladas de emisiones contaminantes. El segundo proyecto es la Central Fotovoltaica Puerto Peñasco, en Sonora. Una vez concluidas sus cuatro etapas alcanzará una capacidad de 1,000 MW de generación solar y 246 MW de almacenamiento mediante baterías. La obra, cuya inversión supera los 1,400 millones de dólares, se convertirá en la central fotovoltaica más grande del continente americano. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el plan como un hecho histórico para el país, al considerar que representa un cambio en el modelo de generación eléctrica basado durante décadas en combustibles fósiles. Por primera vez en la historia se realizará proyectos de 30,000 megawatts, y el 70% de ellos son renovables. La presidenta también informó que el comité científico encargado de analizar la viabilidad de la extracción de gas natural mediante fractura hidráulica presentará en los próximos días un primer informe de resultados, aunque aclaró que el gobierno federal no tomará decisiones definitivas únicamente con base en dichas conclusiones.