Un grupo de ambientalistas y decenas de integrantes de comunidades indígenas del municipio de Ahome bloquearon el acceso a la planta de fertilizantes de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (Proman-GPO) en la bahía de Topolobampo. Los manifestantes ingresaron a las instalaciones para expresar su rechazo al proyecto y defender su territorio frente a un fallo judicial que obliga a aceptar la factoría.
Proman GPO informó que la protesta obligó a suspender temporalmente los trabajos, defendiendo la legitimidad de la obra al contar con autorizaciones socioambientales nacionales e internacionales. Por otro lado, la organización ¡Aquí No! y liderazgos indígenas sostienen que la planta representa un peligro para la bahía de Ohuira, ecosistema protegido como Sitio Ramsar y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, que sirve de refugio para delfines nariz de botella, tortugas marinas y manglares.
Los inconformes denuncian que los procesos de consulta de 2022 estuvieron viciados y que la reactivación de las obras vulnera su subsistencia pesquera. El dirigente indígena Felipe Montaño señaló que algunas comunidades fueron traicionadas por gobernadores tradicionales que aceptaron el proyecto.
La historia del proyecto se remonta a 2014, cuando inició la obra sin consulta previa. En 2022, la Suprema Corte de Justicia de la Nación revocó los permisos, ordenando consultar a 12 comunidades; ocho votaron a favor y cuatro en contra (Paredones, Lázaro Cárdenas, Ohuira y Topolobampo). Sin embargo, en 2024, un juez federal avaló la consulta y permitió reanudar la construcción.
La planta, con una inversión de mil 250 millones de dólares respaldada por el Banco de Reconstrucción de Alemania e instituciones internacionales, pretende producir 2 mil 200 toneladas diarias de amoniaco. Ante el conflicto, la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, llamó al diálogo a los afectados y defendió el proyecto basándose en estudios técnicos que aseguran la inexistencia de daños ambientales.