Según cinco fuentes con conocimiento directo de las indagaciones, dos agencias de seguridad de Estados Unidos están analizando señalamientos que relacionan a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y exsecretario de Organización de Morena, con el crimen organizado y el contrabando de combustible. Hasta la fecha, ninguna de esas agencias ha abierto una investigación formal. López Beltrán niega haber cometido algún delito y asegura que los cargos son infundados. En agosto, reveló que Estados Unidos le había revocado su visa, medida que también ha aplicado a otros políticos mexicanos sospechosos de corrupción; las autoridades estadounidenses no han explicado la decisión. En respuesta, López Beltrán envió una carta al presidente Donald Trump describiendo la revocación como una "burda y perversa canallada" destinada a castigar a Morena por no someterse a lo que considera afanes autoritarios de Washington. El artículo del NYT sitúa a López Beltrán entre figuras de Morena cuyas acusaciones, según críticos, representan un problema para el movimiento fundado por su padre y para la presidenta Claudia Sheinbaum, quien enfrenta cuestionamientos internos vinculados a presuntos actos de corrupción, viajes de lujo y supuestos nexos con cárteles atribuidos a diversos militantes morenistas. Se destaca que, por ser hijo del fundador de Morena y ocupar un lugar relevante en la estructura partidista, "Andy" López Beltrán atrae especial atención. Recientes fotografías de sus visitas a restaurantes, hoteles y destinos de lujo han generado debates sobre su estilo de vida, contrario al discurso de austeridad promovido por su padre. Políticos de oposición y críticos también lo acusan de usar su influencia para dirigir contratos públicos hacia personas de su círculo cercano, y algunas pesquisas periodísticas y documentos filtrados han vinculado a algunos de sus colaboradores con esos contratos. Además, referencias a López Beltrán aparecen en expedientes de la Fiscalía General de la República relacionados con una presunta red de contrabando de combustible. No obstante, hasta ahora no enfrenta una acusación penal formal y continúa negando todas las imputaciones en su contra.