Los delegados del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) celebraron ayer su convención nacional en Erfurt, fecha que coincidió con el centenario de la reunión del Partido Nazi que consolidó el poder de Adolfo Hitler. Más de 31 mil personas protestaron e intentaron interrumpir la reunión frente a la sede de la asamblea, algunos se enfrentaron con la policía.
El partido, que lidera las encuestas nacionales de intención de voto a pocos meses de elecciones regionales, votó para ampliar los mandatos de Alice Weidel y Tino Chrupalla como líderes del partido, cargo que han ocupado durante cuatro años.
“Hemos demostrado que podemos hacer oposición. Y gobernaremos primero en un estado, luego a nivel federal”, advirtió Chrupalla. Weidel aseguró que 2026 es un “superaño electoral” para la AfD y retomó su discurso contra la migración al afirmar que “deportaremos a la gente de manera rigurosa”.
Miles de agentes de toda Alemania fueron desplegados para escoltar a los 600 delegados ultraderechistas durante la madrugada y evitar los bloqueos de carreteras y las manifestaciones en su contra. Los manifestantes llevaban carteles con consignas como “Detengan a los nazis de AfD” y “Por la diversidad, contra los nazis”.
Chrupalla se burló de los manifestantes diciendo que “al que madruga, Dios le ayuda. Los alborotadores de Antifa se quedaron dormidos y sus tácticas de interrupción se les fueron de las manos”. Los partidos alemanes eligen a sus dirigentes cada dos años.